Colección: Regalos

Cuatro packs, cada uno con una lógica distinta.

El de tres barras es para descubrir: un suave, un cotidiano y un intenso. El de cuatro es para regalar a alguien cuyo gusto no se conoce —cubre el rango completo, así que al menos una barra le va a pertenecer—. El de cinco lleva dos pistacho, porque es el que siempre se acaba primero. El de ocho es para la casa que no quiere quedarse sin.

La composición de cada pack no es un descuento por volumen: es una decisión sobre qué va con qué.